Dos meses más tarde, ha recuperado totalmente el tiempo perdido, convirtiéndose en un duende inquieto, que gatea sin difcultad y aprovecha cualquier altura para ponerse de pie; También su lenguaje ha avanzado de manera asombrosa, de los primeros "ajo" con 7 meses, a ahora, que con nueve comienza a decir sus primeras palabras;
También en el plano afectivo se está poniendo al día; Ya hace contacto visual, y lo que es más importante, su mirada comienza a llenarse de amor y confianza;
¿El secreto? muchísimos estímulos a lo largo del día, muchísimos brazos, muchísimos juegos, y muchos, muchísimos besos;