domingo, 18 de julio de 2010

Cuando la justicia es ciega de verdad.


En un principio, este blog esta dirigido a mi proceso de acogida. Pero hoy hare una excepcion.

Una amiga ha perdido la custodia de su hijo. Se lo que estareis pensando la mayoria. Algo habra hecho. No quitan la custodia de una madre asi como asi. Si, seguramente si a mi me lo contaran, tambien pensaria lo mismo.

Pero en este caso, os equivocais.

Los pecados que ha cometido esta mujer han sido abandonar su hogar, harta del trato de su "presunto" maltratador (o presunto ser humano, segun se mire); ser extranjera; y sobre todo, tratar a su hijo con respeto.
Segun la jueza, feminista declarada, y al parecer, misogina y xenofoba en la clandestinidad, respetar a tu hijo y sus ritmos, es ser una madre permisiva. Tratar a tu hijo como una persona, es ser una mala madre.

Tan mala madre, que segun esta jueza el niño esta mejor con un maltratador (y no me da la gana decir presunto). A pesar de que los expertos reconocen que ella tiene muchas mas herramientas para darle un sosten intelectual y emocional, y el padre lo unico que tiene son  medios economicos.

¿Que sociedad de mierda es esta? ¿Como van a denunciar las mujeres el maltrato, si mas que demostrar sus verdugos su inocencia, tienen que demostrar ellas que son victimas?

¿Que futuro nos espera, si valoramos mas la estabilidad economica que la emocional para nuestros niños?

Cecilia, se que tienes miedo, se que, aunque parezca mentira, aun puedes perder mas. Pero vamos a estar contigo. Vamos a luchar, vamos a derribar todos los muros que se nos pongan por delante.

Porque si la justicia es ciega, entre todos la vamos a guiar.

miércoles, 23 de junio de 2010

Sentimientos

Ilusion. Alegria. Nervios. Esperanza. Incredulidad. Desilusion. Rabia. Frustracion. Ira. Y pena, mucha pena.

Todo eso es lo que he sentido hoy.
Porque si un niño tiene que pasar casi la totalidad de los dos años de su vida en un centro de Acogida, porque  los que se ocupan de estas cosas quieren estar seguros de que esta todo atado antes de hacer un planteamiento a una familia, uno piensa que, efectivamente, no puede haber cabos sueltos.

Por eso, cuando hoy nos han hecho la propuesta de acogida, y resulta que el niño es nieto de los vecinos de enfrente de mis padres, te das cuenta que los casi dos años que llevamos esperando no sirven para nada.
Y hay alguien que no hace bien su trabajo.

Dos años, un monton de informacion, de cuestionarios. Miles de veces que te repiten que la cosa va para largo porque antes de plantear emparejamientos, tienen que tener todo atado. Mentira.

Estoy triste. Triste por mi, por mi marido y por mis hijas. Pero sobre todo, triste porque hay un niño que va a tener que seguir esperando a que encuentren una familia adecuada.

sábado, 19 de junio de 2010

Una cama

Cuatro dias. Quedan cuatro dias para que nos hagan la propuesta.
Y eso solo sera el comienzo. Despues, habra que hacer el proceso de adaptacion. Dependiendo de la edad del niño, pueden pasar hasta dos meses hasta que venga a casa con nosotros.

La sensacion es extraña. No hay nada tangible ahora mismo. No ha habido nauseas, ni mareos, no he escuchado su latido, ni he notado sus patadas.

Asi que hemos comprado una cama. Se que es pronto, que en teoria ni siquiera hemos aceptado la propuesta (¿Quien piensa en rechazarla?), que aun no sabemos nada de nuestro proximo hijo o hija. Pero necesitabamos comprar esa cama. Necesitabamos algo que poder tocar. Sentir que ya es real.



PD.: Perdon por la falta de tildes, mi teclado se ha vuelto loco.

jueves, 10 de junio de 2010

¡SI, SI, SI!


Por fin. La llamada que esperabamos. La propuesta que anhelabamos. Hay un niño para el que podemos ser una buena familia. Hay una historia que puede empezar a escribirse.

La semana que viene quedaremos para que nos hagan la propuesta de emparejamiento. ¡Que nervios!!!!!!!!!

Nos ha pillado un poco de imprevisto. Tanto tiempo esperando, al final piensas que nunca va a suceder.

Es imposible describir lo que hemos sentido. Otra forma de afrontar la paternidad, pero igual de emotiva.

Cruzo los dedos, para que no se tuerza nada. Porque sin conocerlo, sin saber siquiera que edad tiene, si sera de otra etnia, si tendra alguna enfermedad, ya lo siento mio. Ya es mi niño, mis brazos ya van dibujando su forma, para no perder tiempo al abrazarlo.

Estoy feliz.

lunes, 26 de abril de 2010

Un alto en el camino

A veces es preciso detenerse. Cuando el camino se hace demasiado duro. Cuando la ilusión por el destino se convierte en obsesión. Cuando uno ya no es capaz de disfrutar del trayecto.
Es preciso detenerse. Consultar de nuevo los mapas, recordar por qué comenzó a recorrer ese sendero. Cerrar los ojos y aspirar el aroma de las flores que bordean el camino. Curar las heridas de nuestros pies. Descansar.
Sólo entonces uno puede emprender de nuevo la marcha. Con más calma, con menos prisa por llegar.
Porque si no, cabe la posibilidad de que uno termine tan cansado, que la piedra más pequeña le haga tropezar y caer.

Ya he descansado. Ya me siento de nuevo con fuerzas. Pero esta vez, haré el camino paso a paso, despacio. No hay prisa, al menos, no por mi parte.

martes, 23 de febrero de 2010

Nada que decir

Nada que decir. Vacío absoluto, que comienza a llenarse de dudas. Sentimientos aparcados, aplastados debajo de una montaña burocrática, absurda.
Con lo fácil que es el amor. Con lo fácil que ese amor hace lo difícil.
Silencio. El tiempo, que comienza a pesar como una losa.
Dudas.
Tal vez este no sea nuestro camino a la maternidad. Tal vez debamos coger el camino fácil.
Porque este nos lo están poniendo muy difícil.

martes, 26 de enero de 2010

Acoger con el corazón. Acoger con cabeza.


Las desgracias hacen aflorar nuestra humanidad más profunda. Más, cuando la desgracia tiene unos ojos enormes que te miran desde una pantalla.
Es terrible lo que ha pasado en Haiti. Un país que ya era un desastre, sufre un golpe mortal. El caos dentro del caos.
Y todos queremos ayudar. Todos queremos aportar. Todos queremos acoger.
Pero la acogida no es un atajo hacia la adopción. No es un billete de tercera para convertirnos en padres.

Los padres que esperamos acoger hemos pasado por entrevistas, por radiografías de nuestra más absoluta intimidad. Hemos tenido que demostrar que podemos ser buenos padres. Son procesos largos, llenos de incertidumbre. Los padres que esperamos acoger, sabemos que el objetivo final es siempre el reagrupamiento familiar. Que ese niño tiene, y además debe saberlo, unos padres, unos familiares, con los que es importantísimo crear y mantener vínculos. Los padres que esperamos acoger tenemos siempre presente que tal vez un día debamos dejar partir a nuestro hijo acogido.

Es muy loable la intención, pero hay que ir con prudencia. Hacer análisis de conciencia, ser sinceros con nosotros mismos. Cerrar los ojos, para no ver  esos ojazos.
Pensar con la cabeza. Aunque nos pueda el corazón.